

La industria de las bebidas destiladas está experimentando una notable transformación impulsada por cambios en los hábitos de consumo. Hoy en día las personas buscan cuidar más su salud, su aspecto físico y su estilo de vida.
Una tendencia destacada es el aumento en la demanda de bebidas sin alcohol, impulsada por aquellos que han optado por un estilo de vida sobrio y que buscan alternativas atractivas con la misma calidad y sabor de las bebidas con alcohol. Algunas otras personas optan por estás alternativas sin alcohol porque toman medicamentos, tienen que conducir o en su caso algunas mujeres debido al embarazo, entre otros motivos.
Sea cual sea el motivo de preferencia, la diversificación de estas bebidas destiladas cubre las necesidades de muchos consumidores y también se está convirtiendo en una opción que se ha vuelto popular en reuniones, fiestas, bares y restaurantes. Además, este tipo de bebidas generan un sentido de pertenencia, ya que se están volviendo símbolos de una elección de estilo de vida consciente.
Existen diversos procedimientos para la elaboración de bebidas destiladas sin alcohol. La técnica más utilizada consiste en trabajar directamente sin el uso de alcohol. No obstante, algunas bebidas se elaboran mediante la infusión de botánicos en un líquido no alcohólico, como el agua, al que se le proporciona consistencia principalmente mediante la adición de glucosa.
Otra alternativa para la elaboración de bebidas destiladas sin alcohol es llevar a cabo la destilación de una bebida alcohólica ya finalizada a bajas presiones. Al realizar el proceso de destilación a temperaturas reducidas, se logra que el alcohol se evapore, preservando simultáneamente las demás cualidades distintivas de la bebida en cuestión.
Una manera de quitar el alcohol en algunas cervezas consiste en filtrar la bebida por un tamiz de agujeritos microscópicos que separará líquidos –agua y alcohol– de sólidos (restos de malta y levadura). Los restos sólidos forman algo así como una pasta de cerveza deshidratada que se vuelve a mezclar con agua para convertirse en cerveza sin alcohol.
Sin embargo, casi ninguna de estas bebidas está completamente libre de alcohol. Por lo tanto, sería más apropiado el término “muy bajo en alcohol”.

Algunas de las bebidas destiladas sin alcohol más populares en el mercado internacional son:
Se elabora con los mismos ingredientes que la ginebra normal, como bayas de enebro, cítricos y hierbas que imitan el sabor del licor.
De reciente creación,está elaborado a base de agave azul. Los expertos en sabor aseguran que tiene el mismo sabor del tequila tradicional.
Contiene agua, extracciones de enebro y elementos aromáticos propios de la ginebra, aromas naturales, ácidos orgánicos, edulcorantes y conservantes
Esta elaborado con ingredientes y sabores artificiales, agua, glicerol, ácido láctico, sabores naturales y saborizantes y colorantes artificiales.
Se produce de la misma manera que el que contiene alcohol, pero se retira o se reduce su contenido de alcohol mediante métodos específicos.
Desarrollado como una alternativa no alcohólica con el sabor amaderado y melaza entre otros frutos secos.
Es procesado con las propiedades de la uva al igual que el vino con alcohol, pero pasa por un proceso donde se evapora a altas temperaturas y luego se enfría rápidamente. Esto permite que el agua se evapore antes que el alcohol, reduciendo así la cantidad de alcohol.
Generalmente se elabora con especias y notas frutales dando un sabor más ligero.
Como se puede observar los destilados sin alcohol sin duda han crecido de manera muy rápida hasta convertirse en una tendencia que muchos quieren probar y quizás reemplazar por los destilados con alcohol.